Publicado: 3 de Abril de 2018


En la mayoría de los casos la insuficiencia renal crónica es una enfermedad de progresión lenta e insidiosa, aunque en determinados casos los síntomas podrían aparecer repentinamente. Los síntomas más comunes que encontramos en gatos afectados son:


- Falta de apetito

- Pérdida de peso

- Deshidratación

- Depresión.


Suelen tener mucha sed y producir mucha más orina (debido a la incapacidad de concentrarla). Otros síntomas pueden ser: pelaje estropeado, vómitos, halitosis, úlceras en la boca y debilidad. A medida que la insuficiencia renal va progresando (independientemente del tratamiento) estos síntomas tienden a empeorar con el tiempo.

La dieta es importante en los pacientes con insuficiencia renal crónica, con tres factores destacados:


Ingesta de agua 

Los gatos con fallo renal pueden deshidratarse con mayor facilidad (debido a que los riñones tienen menor capacidad para conservar el agua mediante la concentración de la orina). Mantener una ingesta de agua adecuada es muy importante, y, debido a que los gatos obtienen la mayoría de su agua a través de la comida, en estos pacientes su alimentación deberá incluir, siempre que sea posible, comida húmeda enlatada (o en bolsas) en vez de comida seca (pienso).


Contenido proteico 


 Una dieta ideal para un gato con fallo renal deberá contener baja concentración de proteína (la mayoría de las toxinas se acumulan en la sangre en una insuficiencia renal como resultado de la descomposición de las proteínas), y los alimentos bajos en proteínas ayudan a disminuir las toxinas. De todos modos, la reducción de proteína en la dieta tiene que hacerse con precaución. Un consumo muy bajo de proteínas puede producir pérdida de peso que será perjudicial para el estado general de salud. Por esta razón, es preferible utilizar dietas comerciales específicas que "dietas caseras". 

Las dietas bajas en proteínas suelen ser menos apetitosas para los gatos. Los gatos con insuficiencia renal crónica que no se acostumbren a estas dietas, es preferible que sigan una dieta normal a que dejen de comer. A veces se puede conseguir que coman una dieta baja en proteínas ofreciéndoles diferentes variedades, calentando la comida y mezclando una dieta de este tipo con su dieta normal durante un periodo de tiempo.


Bajo contenido en fósforo 


Una dieta con bajo contenido en fósforo en los gatos con insuficiencia renal parece resultar muy beneficiosa para proteger a los riñones de sufrir mayores daños. Las dietas comerciales preparadas para fallo renal tienen baja concentración de proteínas y de fósforo. Si un gato no se alimenta con estas dietas bajas en fósforo (bajas en proteína), o si la concentración de fósforo en sangre es elevada, a pesar de esta dieta, se pueden añadir a la dieta "quelantes del fósforo" (por ejemplo: hidróxido de aluminio o acetato de calcio) para reducir la cantidad de fósforo que se absorbe. Esto sólo debe hacerse aconsejados por un veterinario.


Otras mejoras en las dietas 

Las dietas comerciales para gatos con insuficiencia renal tienen otras modificaciones, como puede ser la adición de más fibra y algunos ácidos grasos poli-insaturados, que ofrecen beneficios adicionales en el tratamiento de la insuficiencia renal.

Por Clot Veterinària